Raúl Oscar García Campos
18 JUN 1940
180424 teléfono, quedamos para el viernes
La pasamos muy bien. Gentile tenía un don para conducir un equipo de gente tan diversa.
180427
[Mirando listado de nombres sale que estuvo en Solís también.] Claro que estuve en Solís. Por eso conozco a Jorge Álvarez, a Kopiloff. Nosotros íbamos y veníamos. Íbamos a Belgrano con los concursos. Estábamos casi siempre en concursos. Nuestra regla fija era Solís. [Vos sos nacido en qué año.] 40. [Estudiaste arquitectura en] La UBA. [Y te recibiste en] Creo que en el 67, 68. [Y cuándo entrás a lo de Álvarez.] Poco después de recibido. Del 68 al 73. Así que me habré recibido en el 67. [Fue tu primer trabajo el de Álvarez?] No, antes trabajé en otro estudio de arquitectura, y en una empresa consturctora. Arquitectos Freysselinar y Cobos. Constructora Sausalco SA y Constructora San Bernardo. [Y ahí hacías oficina técnica.] Y por un pequeño tiempo fui representante técnico, así que me debo haber recibido en la constructora, antes de pasar a lo de Álvarez. [Y cómo llegás a lo de Álvarez.] Yo conocía a algunos por la facultad, a Alfredo lo conocía de la facultad. Él era ayudante en alguna cátedra, y yo tenía mucha participación, mi hermano también, mi hermano falleció ya, teníamos mucha actividad política, nos conocía mucha gente por la actividad política. Fui secretario general del Centro de Estudiantes, estuve en el Centro bastante tiempo. [Por esa misma afinidad parece que venía la de Sánchez Gómez y Gentile.] Él era más grande, pero no mucho más grande. Yo iba a todos los cursos, sea quien sea, a charlar con los compañeros. Estábamos en los galpones acá, y cortábamos Libertador dos por tres con las mesas de dibujo. Había mucha actividad política, y muchos compañeros involucrados, fue una época de mucha actividad político-social. Yo estaba en un lugar diverso políticamente al de Alfredo, él era Reformista y yo era Humanista, que eran las dos divisiones que había, laica y libre, él estaba en la laica y yo estaba en la libre. Quizás fue el origen no. Yo tengo una formación más católica, y él supongo que por ahí más marxista, aunque después coincidimos un montón, después nos fuimos juntando. Por eso charlábamos mucho también en el estudio de estas cosas. Y después había una compañera, que era compañera mía de militancia, de la facultad, que me dijo que trabajaba en MRA, pero trabajó poco tiempo, porque después quedó embarazada y se fue, y me dijo 'mirá, están necesitando gente', y entonces le fui a hablar a Alfredo, y listo, dejé la empresa constructora, y me fui a laburar ahí. La idea era en esos primeros años de mi vida era conseguir obra, estudio, después me volqué a la arquitectura social que es lo que yo quería hacer, por eso fui al estado después de que me fui de ahí. [Lo fuiste a ver a Alfredo a…] A la oficina, a Solís. Si fui una semana, al lunes siguiente estaba trabajando. Y entré al equipo de él. [En Solís.] Sí, mucho tiempo pasábamos en Solís. Belgrano en realidad estaba para los concursos. [Ya existía Belgrano cuando entraste?] No, lo de Belgrano fue posterior, porque llegó un momento que fue creciendo tanto la envergadura, llegó un momento en que estábamos todo el tiempo de concursos, era imparable. Que era muy lindo por otro lado, porque te quedás toda la noche laburando, íbamos a cenar juntos, se armó un lindo grupo en ese sentido. Todos los meses íbamos a comer a algún lado, cambiando de cocina: la árabe, la japonesa, la china, la noruega, la qué sé yo, lo que encontráramos en esa época, la gallega, la asturiana. Nos íbamos juntos a la casa de alguno, nos íbamos al Tigre que no sé quién tenía algo ahí. Me acuerdo haber ido dos o tres veces ahí. [Los fines de semana?] Los fines de semana, sí. Fuimos algunas veces a cenar a la casa de Fernando Vannelli. Aparte Alfredo era, además de buen tipo era buen jefe, más que jefe era buen conductor, un tipo realmente razonable, que convencía más que imponía. Yo nunca, por lo menos a mí nunca me impuso nada, discutíamos, éramos profesionales, yo tenía claro cómo venía la estructura y demás, él era el creativo, el que tenía la responsabilidad de hacer el gran diseño digamos, y después nosotros nos metíamos adentro y empezábamos a darle. Estuvimos ahí como dos años trabajando con Hubert Hobbs con el tema de la UTN, estaba la sede central y el complejo Universitario de Buenos Aires [UB], que se iba a hacer en lo que era en ese entonces la Villa 30 en Colegiales. [¿Vos cuando entrás, entrás a trabajar en Solís en qué?] Estaba terminándose, me acuerdo, algo hice pero nada, estaba Ana María, con el puente de la Juan B. Justo sobre Avenida Córdoba. Era el diseño de esas pastas, viste, esos pilones de soporte que estaban todos trabajados. Esa fue mi entrada al estudio, pero muy poquito, creo que se estaba terminando ya eso. Después estuve trabajando en una obra que se empezó a hacer pero no sé si se terminó, INGE SA en Lomas de Zamora, que era una manzana, había unas torres de departamentos, y salía a las cuatro calles. Era un emprendimiento económico, se armaba una galería en forma de cruz ponele, con grandes espacios verdes en el pulmón de la manzana, con galerías, torres de puta madre. No se si se hizo o no, me parece que se empezó a abrir en algún momento el pozo. Después dejé de laburar ahí y empecé a laburar en los concursos. En SOMISA laburé en el pozo, fuimos ahí a laburar a arriba del agujero, viste la estructura de madera que se hace. Se trasladó una parte del estudio. Ahí estaba Ana María, debía estar Isidoro evidentemente, cuando yo me fui él quedó, y habrá tenido ese desencuentro con… pero en qué año empezó SOMISA, porque en algún momento nos tendremos que haber ido de ahí, porque en algún momento empecé a ver parte de la obra. [Vos a Sánchez Gómez nunca lo viste en el estudio.] No. ¿Él era parte del proyecto? [Él fue parte del concurso, que fue en el 66…] Concurso privado debe haber sido, que se juntaban dos estudios, por antecedentes. [Le cuento cómo fue esa historia.] A Rafael Cardemil también lo trajo así. Tenía un estudio en Chile y era especialista en arquitectura social. Y se empezaron a hacer en esa época esos bodrios, esas villas en vertical, y estaba el auge de los estudios de entrar a esos proyectos. [Le sigo diciendo cómo era antes de Gentile.] [Le digo que no sé bien las fechas de SOMISA, y la participación de Sánchez Gómez. Vos te recibiste a fin del 67?] Marzo, abril del 67. Los prácticos los había terminado hacía dos o tres años. [Y después estuviste un tiempo recibido en la constructora.] Unos meses o un año. [O sea que como mínimo marzo dle 68 entraste en lo de Álvarez.] Sí, más o menos por ahí. Yo me acuerdo de que hablábamos de que venían de Campana las vigorrias en carretones, que cortaban el tránsito en un horario a la madrugada. Venían a 10 km por hora. Por eso pienso que deben haber empezado la obra bastante antes de que yo fuera. [En la casa vecina nunca estuviste?] Una casilla cobrada. Ahí al lado del obrador de la empresa estaba nuestra oficina técnica. [No tenés un recuerdo de una casa adyacente usada como oficina técnica.] No. [Entrás, estuviste no mucho con el Puente, y pensás que al poco tiempo entrás a SOMISA.] No, SOMISA fue bastante después, dos o tres años después. [Perfecto, ahora sí. Y en qué etapa entrás? En el pozo.] Era un gran pozo y estaba la casillita ahí colgada. [Estaban haciendo bases, subsuelos. Y cuando entrás a SOMISA tu lugar de trabajo primario era SOMISA, de tu casa ibas a SOMISA.] Creo que sí. Pero en general no trabajamos en un solo proyecto, en general estábamos picoteando en otros, así que no sé si no seguía yendo a Solís. Porque nuestro horario era de 9 a 1 y 3 a 7, 8 horas. Y yo me acuerdo que en esos años debo haber ido con nuestros compañeros, porque teníamos 2 horas al mediodía y cuando no llegábamos a irnos a nuestra casa, o no teníamos ganas de irnos a nuestra casa, yo no tenía tiempo, nos vimos pero todas las películas de Antonioni, todas las películas de Bergman, veíamos toneladas de películas. Nos comprábamos un sandwich y comíamos ahí en el cine mientras veíamos la película. Íbamos con Julio César seguro, supongo que con Rafael también, con Isidoro, con los que tenía yo más relación. [En SOMISA en qué laburabas, tenés algún recuerdo?] No. [Estabas más dibujando planos o más verificando en obra.] Creo que el ing. Jorge Álvarez estaba controlaba más la parte en… por otra parte tenías una cantidad de asesores, de aire acondicionado, de estructuras, de claoca, eléctrico, vos de pronto charlabas con ellos pero supongo que esos tipos también tendrían un control de lo que hacían, porque si querían laburar con Álvarez que era un buen laburo para cualquier contratista, para cualquier constructora, debían… aparte, porque creo yo, que era muy puntilloso Álvarez a ese nivel, tenía un pliego específico, las carpinterías, los detalles, me acuerdo que los baños se hacían todos con el módulo, los azulejos, en SOMISA ahora me estoy acordando Isidoro Fraidenraich estuvo varios meses diseñando un inodoro en acero inoxidable [Isidoro estuvo con eso?] Sí, me acuerdo, lo cargábamos. Isidoro que había vuelto de Cuba hacía poco. [Quiere decir que en el obrador, tu trabajo era sobre todo de tablero o parte de estar mirando qué hacían?] De mirar qué hacían poco y nada, en realidad nadie de los que estábamos ahí íbamos, casi nada. Era una oficina de diseño y dibujo. [Trabajaban en otros proyectos en ese obrador, o sólo SOMISA?] Ahí sólo SOMISA. Por eso íbamos también a Solís. Estaban los planos, los chicos que sacaban las copias, toda la infraestructura estaba ahí. Nosotros éramos medio precarios. [Recordás planos de qué dibujaste?] Ni por las tapas. Por ahí cómo redistribuir oficinas, pero te mentiría si te dijera con exactitud. La obra estaba bastante avanzada, traían los vigones. [Mientras vos estabas ahí.] Yo lo viví eso. Pero no sé si ya estaba en la obra, o habíamos vuelto a Solís. Porque se complejizaba el montaje de todo eso, y no sé si esa oficina era conveniente en términos de seguridad. [Y cuando te fuiste en el 73 seguías vinculado al proceso de SOMISA o estabas en otra cosa?] Hacía mucho tiempo que estaba en otra cosa. Por militancia política… [Pero en el estudio…] Estuve en el puente muy poquito, en INGE, mucho en el proyecto de UTN, en el Complejo Tecnológico Buenos Aires, [y ahí ya no ibas a SOMISA] No sé si se mezclaron. Y te cuento los proyectos, de la Goethe Schule, ¿tenés una lista? Bue todos los concursos pasaban por ahí. En una época estaba más en Belgrano que Solís. [Concurso INTA…] INTA! INTA de Pergamino, si mal no me acuerdo. [Y cuando estabas en Solís, te animás como a hacer un esquema de Solís… estabas con Gentile…] En el mismo ambiente. Aunque no estaba todo el tiempo ahí, salía mucho digamos. [Y en Solís, con quién tratabas.] Con Ana María fundamentalmente, que parecía la mano derecha de Alfredo. Que en general me llevé muy bien con Ana María, no tenía buena relación con otros compañeros, por eso ahora que me dijiste lo de Isidoro me parece que es probable. No tenía muy buena llegada. [Le digo que JGM me decía que era una leona.] Sí, si, sí. Era temible. [En Solís trataste en algún momento con Kopiloff, Satow.] Sí, más vale. Y después entramos en un campeonato de fútbol de empresas constructoras, y varios de los arquitectos y administrativos y demás formamos un equipo, y uno de los asociados que era el contador Izquierdo era nuestro director técnico. [Fin de semana?] Sí, sábado domingo íbamos a jugar al fútbol. Teníamos mucha relación a ese nivel. [Digo si recuerda trabajar con Kopiloff o Satow.] NO, con ellos no trabajamos. [Nunca en una PH.] No porque Gentile no tomaba esos temas. Había una vez, Álvarez hizo varias torres, y en una no sé si Gentile… [Panedile.] [nota: también puede ser Paraguay y Talcahuano, o Villanueva y Teodoro García] Panedile, algo tuvo que ver Alfredo. [Vos te recordás como parte del equipo de Gentile…] Me recuerdo no, era así. Incluso a Álvarez lo veía poco, me lo cruzaba, he charlado muy pocas veces con él, por ahí a Kopiloff o a Satow sí, porque estaban en mesas de dibujo como nosotros, “qué hacés, cómo te va”, pero punto. [Y entonces para Belgrano ibas sobre todo para un concurso.] 5 o 6 concursos, y eso llevaba, 2 o 3 meses, y después una semana que iba una locura. [Pero vos estabas en los 2, 3 meses.] Sí, en los concursos estuve siempre, y Fernado también y Ana María también, y después los demás no sé, pero éramos varios. De este grupo de la foto, estaba Galli, me acuerdo que entró con una empresa constructora Ricardo; Silvia Kuriss como dibujante, entró después que yo; Rafael por supuesto parte del equipo; María Elena Ruipérez parte sí parte no; Esteban también pero no compartí tanto con Esteban, así que debe haber entrado al final. Estaba María Inés Martínez Picabea también, no sé si permanente pero estaba; Alicia Marino, también estaba bastante con nosotros, muy buena piba y buena arquitecta también. Había un chico que había entrado por un conocimiento familiar digamos, Carlitos Chilcovsky; estaba Rafael, Esteban, Ricardo, Ana María, Fernando, un pibe Martín o Martini de apellido; en las entregas éramos más. [En SOMISA tenías mesa de dibujo propia.] Sí. [En Belgrano también?] Sí, absolutamente. Y en Solís también. [O sea que los tres lugares por momentos fueron lugares estables. Le pido un esquema de Belgrano.] Era un gran salón, medio cuadrado. Era el primer piso. Todo el frente vidriado. Y acá estaba Alfredo, acá Ana María, y acá todo el resto. Era un espacio muy amplio, mucho espacio entre todos. Habría por ahí 10 mesas de dibujo. Muy tranquilos trabajábamos. [Alguien me decía que en Solís se fichaba.] Yo no fiché nunca. Quizás después. A lo mejor firmábamos, una planillita… En lo de Alfredo no. Incluso teníamos muy buena relación con los pibes que sacaban las copias, gigantescas. [Le pregunto el apellido del administrativo de la foto.] Alejandro Pérez Massó, muy buen pibe, paraguayo. Adolfo Stagni, también, que lo conocía de la facultad, es el que lo trajo a Massó. Stagni eran dos hermanos, los conocía porque eran adversarios políticos. Reformistas, del PC. Buen tipo también. [Divago ambiente abierto, como entrada a tema político. Sobre Gentile politizado.] El crucero era la discusión que teníamos. Y otras cosas. [Y como mínimo mucha simpatía por Montoneros… Me pregunta cuándo falleció Alfredo. Se sorprende.] Ana María se había separado del marido estando embarazada. Sí tenía una vida muy acelerada. Debía estar muy intencionado. Pero no lo bajaba hacia nosotros te digo. A veces se lo veía muy acelerado, pero no agresivo, no jodido, tengo extraordinarios recuerdos de Alfredo. Teníamos diferencias, discutíamos como locos, pero eso todos. [En los almuerzos.] y en la oficina. Después al final empezamos a hacer planteos sociales, que estábamos contratados. Después cuando ganó Cámpora me fui. Yo peronista me pasaba votando en blanco. La primera elección que puedo votar, nos jugamos todos con Cámpora, y cuando gana Cámpora era entrar al estado sí o sí, era juntar mi profesión con mis ideas políticas, juntar mi profesión con lo que yo creía. Me fui al estado ganando menos, económicamente no me convenía, y por prestigio tampoco, porque era muy prestigioso estar en lo de Álvarez. Fui al Instituto de Vivienda de la Ciudad de Buenos Aires, y de ahí me echan tres años después, con el golpe. No me voy enseguida, asume en mayo y yo me iré a los dos meses. Alfredo era marxista digamos, teníamos discusiones pero muy buen diálgoo. Creo que en algo andaba, pero en ese entonces no hablábamos de nuestras tareas paralelas, de nuestra militancia política. [Le digo sobre dudas de que haya estado, que Isidoro decía que se hubiera sabido.] Montoneros, para mí era un grupo marxista. [El ERP ponele?] Había muchos grupos de izquierda. En esa época estaba todo el mundo armado, aunque sea como autodefensa. [Vos estabas armado?]… En el estudio la mayoría eran liberales. [Pero en Belgrano había muchos tipos de izquierda, más politizados, Solís era más estéril. Álvarez diciendo 'no se metan en líos'.] Alfredo, Ana María, Vannelli votaban al PI, que no eran militantes, algunos militábamos en el peronismo, todos discutíamos de política. Por eso pienso que Alfredo era marxista. [Y cuando me decías que tenían discusiones de política tanto como arquitectura.] Yo estaba más con Le Corbusier que con Wright. Nunca me interesó la arquitectura como obra escultórica, o como obra de algún iluminado, siempre pensé a la arquitectura como obra colectiva, también en el diseño. Mucho hincapié en el diseño, que no me parece mal. [Y vos le declarabas una actitud con foco en lo colectivo a un tipo que se estaba declarando marxista.] Ésa era la discusión. Porque a él sí lo veía más comprometido que a otros compañeros, a Fernando y a Ana María yo los veía más como intelectuales que la miran de afuera, en cambio a él lo veía más metido en la cosa. Discutíamos, siempre bien, él me decía a mí del populismo, y lo que había hecho Perón. Esas cosas que se siguen discutiendo. Era muy bien, muy constructiva, con buena leche de ambos. [Me dijiste que se conocían de la facultad misma.] Pero no demasiado. Yo hice el último año de arquitectura en el estudio de Horacio Berreta, más vinculado al tema social, y los ayudantes eran Antonini, que era mi ayudante, Schön, y la mujer de alguno de ellos, también muy conocida. Después vino el golpe y esa cátedra la tiraron a la mierda. [Le pregunto por escenas de trato de Gentile con otros.] Con nosotros charlaba, pero fundamentalmente con quien era su mano derecha que era Ana María, después nosotros tratábamos con AM. Fernando también tenía un rol medio diferenciado. Los demás éramos la tropa digamos, con más o menos libertades. Éramos bastante, todos con sus ambiciones, expectativas, delirios de grandeza o no, y Alfredo tenía la capacidad de conducir de forma armónica, no autoritaria. Ana María, que era la transmisora, tenía más cortocircuitos, porque era más autoritaria, yo me daba cuenta, conmigo no por suerte. A veces otros compañeros estaban… [Era muy autoritaria?] No. [Atropelladora…] Sííí, atolondrada. Muy acelerada. [Mientras que Gentile era más calmo.] La cosa le iría por dentro, pero tenía más autocontrol. Pero en general tenía menos trato con los compañeros. [Le cuento anedas de Álvarez de la luz prendida.] Lo único que me acuerdo de Álvarez, cuando me fui, me fui a despedir, me dice 'bueno, arquitecto, si en algún momento tiene un proyecto y necesita de la estructura, el estudio siempre tiene las puertas abiertas', que es lo que les decía a todos. Después había arquitectos que entraban prara proyectos específicos, creo que en un momento estuvo Rolo Sorondo [Cuento Galerías Jardín, Katzenstein y Baliero IBM.] Cuenta que estuvo con Hobbs en Córdoba, en su casa. Su familia era dueña del complejo Santa Catalina, pudimos entrar y recorrer las piezas, con las sucesiones a él le quedaban dos piezas. Tipo macanudísimo. Cuando yo lo fui a ver, un par de veces, estaba muy golpeado por la hija desaparecida. Y tenía un estudio importante allá en Córdoba, por eso se juntó con Álvarez para el de antecedentes de UTN. [Le pregunto por Álvarez.] Con Álvarez ni cinco de bola. Cruzarnos buenas tardes, no demasiadas veces, y en Belgrano creo que no fue nunca mientras yo estaba. Quizás iba fuera de horario. El Gordo Ramos, gran perspectivista, que hacía las perspectivas de todos los proyectos de Alfredo. Él estaba con nosotros en concurso en Belgrano, tenía un Citroen, estaba en la barrera de Córdoba y Juan B Justo y se quedó dormido adentro del coche. A esa hora no debían pasar muchos coches. Después contaba la anécdota. Después de varios días de laburo estábamos muertos. Y Mauricio Rantz, no laburaba con nosotros, intervenía en otros proyectos, me acuerdo que tenía una pinacoteca importante, mucha inversión en cuadros, tenía guita para comprar cuadros, nosotros éramos unos muertos de hambre la mayoría. [Ruth Teller.] No. [Con Kopiloff.] Alguna cosa, quizás pedir un detalle de algo, pero de laburo no. Estaba en su escritorito, y Satow enfrente, y ahí nomás Jorge Álvarez. Había una parte más técnica, más la de PH, nosotros le decíamos así, de jodidos ,nos creíamos los grandes arquitectos diseñadores. [Relación Gentile-Kopiloff.] Yo creo que había una pica, celos. Comentarios de los compañeros. Gentile era la estrella en realidad del estudio. [Ken Brown.] Estuve un tiempo también. [INGE, vemos dibujos.] En ése laburé. Se hizo o no se hizo? Creo que estaba empezando la obra, no sé si no fui alguna vez yo a la obra. Ahí trabajé desde el principio. El Puente y ésta fue la primera en que intervine. Con Ana María. En el TMGSM, en la parte Sarmiento. [En el mismo TMGSM o en Solís.] En Solís. Tenía mucha participación AM en el SM, la que elaboraba bastante. [Finanfor.] Los Satow-Kopiloff, creo, y Álvarez por supuesto. [Hípico.] No, ahí no. Ya estaba antes de que me recibiera. [Villanueva.] Ahí vivía el Gordo Ramos. Al lado de la fundación Salvatori o algo así. En Belgrano R. [Panedile.] Yo lo oía mencionar cuando estaba en el estudio. [El edificio que está al lado del de Acosta, en Libertador, acá lo marcan 69. Belgrano Day School anterior.] [Güemes.] Hice bastante ahí, proyectábamos cada piso. Cirugía, cada una de las especialidades, y el piso de equipamiento que estaba en el medio, estaba un médico Baron que creo que era el dueño, era con quien se tenía relación me parece. [Taller de maquetas?] Había unas maquetas maravillosas. Creo que habían contratado a alguien. En Solís, sí. Y creo que lo trajo Alfredo, me parece. Porque era el sector que más necesitaba maquetas, porque los otros hacían fachadas más que nada. [Después charlamos del Instituto de Vivienda.] Sede del comandante en jefe de la Armada en Villa Adelina, a la que le metieron cargas explosivas.