jueves, 24 de abril de 2014

Silvia Kuriss, 24 de abril de 2014

 Silvia Kuriss

8 de abril de 1951


 

140424 teléfono

Nace 1951, a la facultad entra en el 68, entra a MRA en el 70 y sale en el 75, se recibe en el 75, iba a la facultad de noche, que se fue por propia voluntad (se fue para trabajar por su cuenta, con Julio Manolio, se fueron juntos). Entra a mitad a carrera. Entra para la obra de SOMISA, a través de un ingeniero de SOMISA que conocía a su papá. Estuvo un tiempo a prueba. Sin relación con ellos de la facultad. La entrevista fue directamente con Gentile. Cayó en la oficina de Gentile, la entrevistaron, dos meses ad-honorem, y después participó de algunos concursos, con AMG, con Isidoro mucho. Primero documentación de SOMISA, primero en Belgrano y algún tiempo en oficinita de obra. 

Fue muy lindo, el equipo era maravilloso, nos divertíamos mucho, salíamos una vez por mes a comer (a la noche)a un lado diferente, la verdad que éramos un grupo de amigos, muchas noches sin dormir

trabajé con Alicia Marino, con Fernando Vannelli (AM y FV), con RGM

después se casó con Julio Manolio, que aparte de trabajar como arquitecto, era uno de los fotógrafos de las obras, él estaba antes que ella, estuvo mucho tiempo más que ella

mucho para SOMISA, en el momento en que va a obra por primera vez estaban en los subsuelos

también estaba Hubert Hobbs, un alemán que ya me acordaré, arquitecto, que colaboraba en algunos proyectos, más o menos misma edad

había muchos concursos de vivienda en esa época, que los ganaba todos Goldemberg, no se acuerdo en cuáles, con Ana María, concurso de Estudio único de LP, en algo del Club Hípico, que las caballerizas habían quedado chicas para los caballos, en todo lo que pasó en esa época, en todo participábamos todos, nos turnábamos para dormir, 

no íbamos a trabajar a Solís, 

(le pregunto por colaboradores de Solís para entrega) no había lugar para más gente, tampoco que llevaran cosas a Solís

era como una orquestita que estaba muy bien dirigida, estaba Gentile por encima, después AMG y FV, había como status, después Azumendi, que estuvo menos tiempo, estaban Rafael e Isidoro, un poco más grandes que nosotros

A Solís fue muy poquitas veces,  recuerdo un lugar bastante más oscuro, más formal, más lúgubre, había un telefonista Alejandro muy gracioso, con voz muy gruesa, de telenovela, que parecía un actor, cuando lo vio se desilusionó

El día de la entrevista etaba ahí esperando, acá están todos los genios de la arquitectura, yo estaba con un miedo, entonces pasaban para chusmear, la verdad que fue una época muy feliz, para todo creo

Y cada tanto Álvarez pispeaba, al tipo no se le pasaba nada por alto. él no iba a poner su nombre en algo que no estuviera bien. Estaban haciendo el proyecto de la plaza seca del CCGSM, 'viene el Maestro', se paralizaba todo, la verdad que todos lo admiraban mucho, todos le teníamos mucho respeto. Muy correcto, muy educado, que te trataba de usted, con dos palabras decía lo que tenía que decir, y con un trazo del lápiz te cambiaba, sí, muy clara la tenía. Yo me acuerdo que Julio [César Manolio] estaba dibujando la plaza seca, vino el tipo y lo vio con él. Por ahí parado, sin sentarse, era como el superdirector de orquesta, y Gentile era el director. Por ahí fue una vez, no era lo habitual. La verdad que el tipo era brillante, y Gentile era más brillante todavía, por lo innovador, por lo jugado. Y todos lamentamos muchísimo cuando murió Gentile. Yo me fui antes pero seguimos en contacto muchos años, se había hecho una amistad muy grande. Con los años uno se da cuenta, según cómo dirige la empresa se forma grupo. 

María Elena Ruipérez, estaba en Solís y también participaba con ellos en Belgrano. Y también en la obra de SOMISA estuvo María Inés Picabea y otra María Luz del Azar, que estuvo un poco en SOMISA en la obra. Un obrador con 2… 4, o 5 mesas de dibujo. Durante meses fui ahí en vez de Belgrano. Ahí creo que estaba Isidoro, Julio, ella, esta chica María Luz, debe haber sido medio rotativa. No tiene recuerdos de gente de la constructora. Estaban los asesores. Ella no trataba con los asesores. 

Había una parte de SOMISA que era la futura ampliación, en esa época se usaban unos planos transparentes, había una planera enorme, se abría tenía como dos travesaños, los planos enormes , como si te dijera 1.40 x 1.40, se doblaban y se colgaban de dos travesaños. Planera en Belgrano. Me acuerdo de cuando entré y me dijeron 'traé tal plano' y yo decía 'cómo se maneja esta cosa'. 

Entre nosotros no había competencia ni movida de piso ni nada. Había gente que se ocupaba de las cosas en Solís, era una estructura grande. A Kopiloff lo habré visto dos veces en cinco años, a lo mejor en algún brindis o algún evento de ese tipo. Sabía que para ver los aumentos de sueldo iban a hablar con él, pero ni idea de qué es lo que hacían allá. 

La foto del grupo en Belgrano la tiene en papel. Para todos es una etapa muy querida. 

Había una Laura D'Huicque, Lo que nos pasaba a todos los que estábamos ahí la obra de MRA nos gustaba mucho, reconocés la obra, salvo algunas cagadas horribles como Avenida Santa Fe un edificio de departamentos horrible más para el lado de Anchorena, horrible porque la hemos charlado con Rafael. 

Y después estaba lo de los partidos de fútbol. Había un equipo de fútbol y había campeonatos con empresa constructora. Los que hacían fotocopias de Solís también participaban. Rafael te puede contar. Julio era el capitán y por eso iba también. Jugaban en General Paz y Constituyentes, por ahí. Todo era divertido. Puteaban por la guita, les parecía que ganaban poco. 

Sugiere posibilidad de armar reunión en un café.

Jaime Uriburu, murió hace un poco, era de Solís pero muy amigo nuestro. Por el fútbol. Rafael me puede contar mucho porque compartió el estudio con Jaime Uriburu. 

Mauricio era muy amigo de Ana María, de Rafael y de Julio. Estaba en Solís. 


Por FB: Me acordé del Club Alemán, y la Goethe. 

Habla de maquetista para los concursos que estaba en Solís, que no sería ni Julio Ajón ni Quico Benasso. El Gallego Rodolfo López. 

sábado, 19 de abril de 2014

Leo Ravera, 19 de abril de 2014

 Leo Ravera

 administrador de la página Facebook de Raúl Sichero Bouret                


12:41am 

Ignacio Azpiazu

Qué tal. ¿Sabrían cuál es la mejor manera (teléfono, e-mail) para contactarme con Sichero?

Soy un arquitecto y docente de Buenos Aires. Estoy haciendo una investigación sobre la obra de Álvarez-Ruiz (~1942-1960), y si bien no es que la obra esté estrictamente relacionada me gustaría consultarlo (por teléfono, idealmente) sobre su relación con el estudio de Álvarez en la realización de la Casa Espacio.

9:23am

 Arquitecto Raúl A. Sichero

Estimado Ignacio, el arquitecto Sichero está actualmente viviendo en un residencial para gente mayor junto a su esposa. Hace tiempo que no me comunico con él, pero las últimas veces se hacía muy difícil comprenderle por su dificultad para hablar, sumado a ciertas lagunas mentales propias de su avanzadísima edad. El me ha contado como anécdota de esa casa, que para presentarles el proyecto a su clienta (muy atractiva, según Sichero), realizaron un concurso interno en el estudio de Álvarez. 

Cuando le presentaron ambos proyectos (el de alvarez y el de sichero), ella eligió entusiasmada el de éste último. Cuando le preguntaron porqué, ella respondió algo así como que "era más sensual", acompañando sus palabras con un movimiento sugerente de sus caderas. A la postre se construyó esta joya que corta el aliento!

un abrazo,

arq. Leo Ravera

11:39am

 Ignacio Azpiazu

Muchas gracias por el comentario (buenísima la anécdota). Nunca vi la casa más que en fotos. ¿Sabrás cómo fue la participación de Sichero después, en el proyecto o la dirección?

1:14pm 

Ignacio Azpiazu

Mil disculpas. Me había mareado con los nombres. ¿'Este último' = Sichero? ¿El proyecto que eligió la cliente fue el de Sichero?

1:42pm 

Arquitecto Raúl A. Sichero

el proyecto que eligió fue el de Sichero efectivamente, no tengo información de su participación en la dirección de las obras, pero supongo que la habrá hecho el con alguno de sus colaboradores

1:44pm 

Ignacio Azpiazu

Muchas gracias. […] Uno del estudio de Álvarez (que no necesariamente estaba al tanto de estos detalles) me hablaba hace poco de ésta como 'la mejor casa del estudio'.

1:49pm 

Arquitecto Raúl A. Sichero

Bueno Ignacio, para completar la anécdota, Sichero decía que primero le mostraron a la clienta el proyecto de Alvarez con una maqueta (creo que la presentación fue en el mismo terreno donde se iba a construir). Con cierta malicia, Sichero me contó que Álvarez mostró su maqueta y comenzó diciendo "imaginate una caja de zapatos"... frase infeliz pero que reflejaba la realidad del proyecto: una caja de zapatos!


150610

Leo, ¿hay algún archivo armado de planos etc. de Sichero, o hay alguna manera de consultar planos de determinadas obras, en caso de que se preserven?

 

3 hours ago

https://www.facebook.com/pages/Arquitecto-Ra%C3%BAl-A-Sichero/39826816357

Ignacio, el que puede tener buena información es el arq. Pablo Frontini, si no el instituto de historia de la FARQ

jueves, 17 de abril de 2014

Señora Corró [Casa Moretton], 17 de abril de 2014

Casa Moretton

 (2 casas en Avellaneda)

140417

Señora Corró (y no me acuerdo si me dijo el nombre), nieta de Morettón e hija de Corró

tenía cuatro años cuando se fue a vivir, ahora tiene 67

se estaba construyendo la parte de adelante, 

son dos casas, la de atrás estaba construida, ella fue a vivir primero ahí porque nació su hermanito, y la dirigía el arquitecto Mario Roberto Álvarez (lo siguió viendo, cómo no me voy a acordar); los constructores eran su padre y su abuelo; Santos Moretton era su abuelo, Domingo Corró, es su padre; la casa de adelante sigue ocupado sigo hija; Nélida Moretton era su tía ha fallecido (hace ~6 años), fue secretaria (año de nacimiento, del 1926), vivió ahí; planos no tienen; fotos 

Moretton se conocían con Álvarez se conocían con Álvarez, él y Corró pertenecían al centro de constructores de Avellaneda, han hecho casas muy lindas; y esta casa se construyó por mí, mi abuelo quería tenerla cerca porque es la primera nieta; ella vivía en otra casa, él decide en un momento dado comprar el terreno y construir las dos casas, tener toda la familia junta. Cuando nace, decide operativo. 

La relación con Álvarez siguió [después aclara que ella 'lo siguió', porque vinculada a teatro], lo vio [en los diarios] por ejemplo cuando construyó el TMGSM, el Banco de Tokyo [?] (ese segundo fundador de Buenos Aires), mantenían relación pero no siguieron trabajando juntos. 

Esta casa cuando recién estaba hecha, pasaban los sábados y domingos y sacaban fotos, lo que querían los arquitectos e ingenieros era entrar, y eso no permitieron ni se permite. 

Ella está hablando desde el living, sigue el comedor, un hall, un baño pequeño toilet, escalera, y arriba están los tres dormitorios. 

y en la planta baja está la cocina y el comedor diario

después ya viene la casa del hermano que esa casa fue remodelada, la modernizó cuando el hermano fue a vivir más o menos cuando tenía cincuentipico (y el hermano es más chico), se reformó lo que ella tenía como living-comedor y cocina y comedor diario él hizo todo un ambiente muy bonito y el comedor es uno junto con el living y hay una división y está la cocina, los dormitorios no fueron tocados

ella es persona de teatro, practicó danzas durante muchos años, 

(confirma que Nélida se casó) en el 55, primas nacieron en el 57 y 59

complicación porque viven sólo hija y ella

cuando se estaba construyendo la casa grande de adelante fue el día que nació su hermano, y ella estaba haciendo con su papá paquetitos con ladrillos, estaba trabajando en la obra, con su padre, mientras nacía su hermano en el mismo dormitorio de la casa de atrás, 

el que saca unas fotos perfectas es su hermano pero dudo de que lo quiera hacer

acá en Avellaneda hay revista-libro que la llaman Casa Moretton (le cuento de lista de obras MRA)

los colores de afuera eran los mismos, y había una empresa de pintura que se encargaba de pintarla, pero lógicamente llegó una edad que tuvo que hacerse cargo otra, y después cuando vino su hermano se encargó él, pero los colores son los originales, el mismo verde, el mismo gris, 

la carpintería está en buen estado, el único problema que tiene ahora es que a raíz de que estuvo muy mal tiene mal la columna y las piernas, y le cuesta mucho subir los tres escalones de adelante, y cuando venían los kinesiólogos y le decían que ponga baranda, y ella dice ‘jamás’, y le preguntaron por qué, y ella respondió que jamás modificaría la arquitectura de la casa —usa bastón, así que cuesta bastante subir, sobre todo el primero

en la terraza tenían pileta puesta en la terraza, y su abuelo no quiso porque se te llena la casa de gente, y los dejó sin pileta, entonces con Pelopincho; y entonces la ponía donde iría la de natación, subiendo los tres escaloncitos, en la zona libre, no donde están las sogas, que es un lugar bastante grande, puesta en la parte amplia del techo de la casa de atrás 

martes, 15 de abril de 2014

Carlos Fos, 15 de abril de 2014

Carlos Fos 


http://www.aincrit.org/publicacion.php?id=31

A principios del año 1953, el intendente Jorge Sabaté resolvió encarar parte de las construcciones en el Plan de Obras Municipales del citado año, mediante la contratación de arquitectos particulares, sistema que en la época estaba contemplado en la Ley marco de Obras Públicas. El propio Sabaté preparó, (recordemos que el titular del Ejecutivo Municipal era arquitecto), dos nóminas de arquitectos basadas en antecedentes. Mario Roberto Alvarez y Macedonio Ruiz, finalmente seleccionados para el trabajo, integraban la primera de estas listas junto a reconocidos profesionales como Cazenave, Bianchetti, De Mattos, Villani, Sánchez Lagos y De la Torre, Sánchez Elía, Peralta Ramos y Agostini. En otro documento aparecían otros nombres destacados como los de Prebisch, Fourcade, Aisensón y Coire. Por razones técnicas y económicas, comenzaba a predominar la contratación de arquitectos independientes del ámbito estatal, por concurso de planos o de trayectoria. Con esta medida se lograba la atribución e inferencia del arquitecto en la totalidad de los problemas de la obra, desde su gestación hasta su habilitación, contando con los controles oficiales, que aseguraban transparencia en los actos. Se potenciaba, en obras de esta envergadura, la eficiencia y se reducía burocracia, con la evidente ganancia en tiempo y disminución de gastos

el proyecto y la dirección recayeron sobre los Arq. Mario Roberto Alvarez y Macedonio Oscar Ruiz y un grupo de arquitectos colaboradores entre ellos Leonardo Kopiloff, Domingo Raffo, Michel Nicolaeff y en escenotecnia los ingenieros Isaac Godbar, y Bernardo Duckelky- y en la acústica el ing. Federico Malvarez contándose con el concurso de la empresa constructora de Benito Roggio e hijos S.A. y Brave, Fontasa y Nicastro.

Al respecto de la elección de la empresa constructora explicitaba Alvarez en una nota periodística que otorgó algunos años después, “La Municipalidad invitó a doce firmas, de las cuales se presentaron todas menos dos, con propuestas bajo sobre cerrado y lacrado, en día y hora fijos, con depósito de garantía en el Banco Municipal. (…) Abiertas las propuestas, en acto público, con asistencia del escribano Municipal y del Director de Coordinación de la Municipalidad, señor Gómez, a más de funcionarios de la oficina de licitaciones, se labró acta con fecha 13 de marzo de 1954, que firmaron todos los presentes. Abiertos los sobres se comprobó que la firma Geopé estaba fuera de pliego y Petersen, Thiele y Cruz, fuera de sistema. Se informó que la más ventajosa era la propuesta de Corsar. Pocos días después, esta firma pidió reconsideración por su propuesta por existir un error en su presupuesto (…) No se hizo lugar al pedido. (…) De esta forma la obra fue adjudicada a dos firmas invitadas que se asociaron en esta oportunidad: Benito Roggio e hijos y Brave Fontana y Nicastro.”

El desarrollo de la obra estuvo planteado en cinco etapas, a cumplir, de acuerdo al compromiso de financiamiento comunal, en un período de tres años.


En la
primera etapa se trató de proveer para la temporada de 1953, a los diferentes artistas contratados por la temporada del viejo edificio de mejores condiciones de trabajo, por lo que se tomaron medidas de reformas parciales en el hall, la fachada, la sala y el escenario. Estas tareas, que demandaron algo más de tres meses y medio, no afectaron el normal funcionamiento de la sala.


La
segunda etapa consistió en la demolición de la antigua estructura que albergaba al San Martín, para poder ejecutar el proyecto de manera integral. En este período, que incluyó la excavación de los subsuelos, las submuraciones y contenciones, mediante importantes contrafuertes, de los edificios linderos, se intentaron aprovechar la mayor parte de los materiales adquiridos en la etapa anterior. Se practicaron estudios que verificaron la naturaleza del subsuelo y numerosas pruebas para evitar o limitar la propagación de ruidos y vibraciones hacia las construcciones vecinas.
 Seis empresas, seleccionadas por licitación participaron de esta labor que duró
ciento cinco días, destacándose la magnitud de las excavaciones, que con un volumen de 40.000 m3 de material removido y 17 metros de profundidad alcanzada, lo convertían en un edificio singular en el panorama de la construcción porteña de la época.


El 22 de junio de 1954 se inició la tercera etapa con el concurso, por licitación, de diez empresas que se ocuparon de ejecutar el cuerpo de oficinas, con su pequeña sala de proyecciones, las dos salas concebidas para actividades teatrales, el gran hall de exposiciones, los escenarios y talleres, la confitería, una vivienda para el mayordomo del edificio, la sala de máquinas y equipos etc. Durante este año, a pesar de las dificultades económicas evidenciadas en la Comuna, los principales diarios se hacían eco de la importancia de la obra. “Democracia” en su ejemplar del 18 de abril de 1954 decía, “Obra de singular importancia, por las significativas proyecciones que tendrá para la cultura del Pueblo, es la emprendida con la reconstrucción del Teatro Municipal General San Martín. Este teatro, que está siendo construido por la Comuna, será dotado de todas las comodidades que lo constituirán en uno de los más modernos de Sud América

Los trabajos se mantuvieron a ritmo sostenido, más allá de ciertos inconvenientes provocados por el alza de la inflación verificada en los últimos meses de la gestión justicialista.


Desde octubre de 1954 se produjeron demoras, e inclusive las obras estuvieron virtualmente paradas, aunque había voluntad política de continuarlas.


Pero el golpe de estado de septiembre de 1955 trastocó los planes originales y puso en peligro la concreción del complejo o – en el peor de los casos- el desvío de sus funciones primitivas. En noviembre de ese año se crea la denominada Comisión Asesora del TMGSM, que sólo se reúne esporádicamente y no toma ninguna decisión. Una sórdida polémica, que superaba el marco de la política cultural, estalló y cerca de los dos tercios del nuevo edificio concluido aguardaban una resolución.

Volvió cierta esperanza al reiniciarse las tareas a fines de 1955 y al licitarse parcialmente en 1956 su continuación. Se trataba de encarar la cuarta etapa de construcción, dedicada al equipamiento de material de consumo equipo de iluminación escénica y proyecciones cinematográficas, el amoblamiento, las decoraciones pertinentes y otros elementos relacionados.

Pero las dilaciones injustificadas continuaron. Otra medida burocrática se tomó en junio de 1956 constituyéndose otro organismo encargado del estudio de las obras en ejecución. Podría suponerse que esta disposición mejoró el estado de cosas, agilizando la toma de decisiones, pero ocurrió todo lo contrario.

la revista El hogar, en su editorial del 9 de marzo de 1956 hacía una engañosa comparación entre el complejo y el teatro Cervantes.
Esta nota, firmada por Rafael Esteban comenzaba con un diálogo imaginario, en el que se sentaba claramente su posición política frente a esta obra concebida por el peronismo. Bajo un subtítulo de “¿Qué es esto?” iniciaba una diatriba que antecedía a un reportaje real a Macedonio Ruiz, uno de los arquitectos responsables del proyecto de construcción del Teatro 

El diario La prensa anunciaba en septiembre de 1957 la venta del coloso en construcción a las Naciones Unidas.

Las dudas –que incluyeron la posibilidad de venta por parte del Municipio- se disiparon con la llegada del gobierno democrático encabezado por Arturo Frondizi. El intendente designado, Hernán Giralt, queda facultado por la Ordenanza Nº 15.292 para tomar las medidas necesarias tendientes a concluir las obras.

Fue decisión del Ejecutivo culminar las obras en un plazo no mayor de seis meses, aunque el cuerpo proyectado originalmente con salida a Sarmiento quedaba por el momento postergado. En esta quinta etapa fueron terminados los accesos y las playas de estacionamiento, utilizándose la mayor parte de productos nacionales y explotando sistemas industriales estandarizados, para aliviar costos.

Oficialmente se inauguró el 25/5/1960, en el marco del festejo del Sequiscentenario de la Revolución de Mayo. No obstante, muchos sectores de la obra no estaban terminados, y el apresuramiento estuvo motivado por el incendio ocurrido en el Teatro Nacional Cervantes [10/8/61];  Su escenario quedó inutilizado durante años y era imperioso dar ubicación al elenco de la Comedia Nacional. Este hecho explica la presencia continua de este elenco durante los primeros años de vida del nuevo edificio del Teatro Municipal San Martín.

La real inauguración se efectuó en 1961
, con el espectáculo “Más de un siglo de Teatro Argentino” [11/9/1961], dirigido por Osvaldo Bonet, espectáculo integral en el que demostraban los recursos escenotécnicos de la sala Martín Coronado. Desde entonces, las salas se poblaron de la magia del actuar.

 

140415 por teléfono

Lo único que tienen sobre la obra es “el libro que hicieron ellos creo que un poco para presionar”, (que no se terminó, programa del cuerpo D distinto que el TMGSM [y yo tengo duda con respecto a esquina también]), mutiló (archivo Sabaté en el Museo Evita), en la repartición de Cultura CEDOM (Centro de Documentación Municipal, como todo se tenía que aprobar, decretos en dictadura o disposiciones en gobierno peronista primero y Frondizi), el centro cultural SM reemplaza el cuerpo D, a partir de un juicio (solamente los subsuelos), centro cultural se inaugura en 1970, entidad totalmente independiente (nace dentro de la dictadura de Onganía, y en alguna época termina compitiendo con el teatro, dependiendo del mismo organismo Secretaría de Cultura) se expropia [ver si expropiación inicial agarró esquina], antes del comienzo del 55 Sabaté se va. Archivo General de la Nación, quizás en Archivo de la Provincia (periódicos digitalizados). 

 

140626

No hay registros de la inauguración del 25/5/60 porque el TMGSM no tenía biblioteca ni ninguna oficina al efecto.

En Sucesos Argentinos quizás aparezca algo, supone. 

Talleres en el cuerpo B, Roggio. El que laburó en esta obra fue el padre. Estuvo con una de las constructoras que estuvo ahí, 

El Plan de Sabaté (Ciudad de los Niños).

El San Martín fue el que le dio otro nivel a MRA, ya era importante pero es otra cosa. Lo entrevistó a Álvarez varios veces, la primera en los 80 ni quería hablar del SM, él prefería hablar de otras obras, del Rulero [?] [IBM?], y después yo le preguntaba pero me llevaba para donde quería, para eso era vivo no le sacabas lo que no quería. 

Tenía la idea de que las oficinas del TMGSM eran de Roggio (chequear). Confundido con respecto a historia de MRA y MRA-Ruiz. 









sábado, 5 de abril de 2014

Martha Heron, 5 de abril de 2014

 Martha Guillermina Luisa Heron

140405

Estuvo con MRA-MOR y después con MRA, le perdió el rastro a Ruiz. “No conocí ninguna persona más viva que MRA”.“A mí me sacó uno de ellos, que venía del campo [¿Migliaro? ¿De Pergamino? Sí.] que se quiso hacer el bonito (galán; me guinó el ojo y no se lo guiñé de vuelta)”, para sacarla del medio la mandó al Mercado del Plata (Mercado Central en 9 de Julio) en construcción. De MRA jamás en mi vida me voy a olvidar, fue la primera persona que vio que yo podía hacer más que lo que hacía, la llamó y le dijo que le iba a enseñar a vender (antes atendía el teléfono, tipeaba, etc., con Ruicito [hermanastro de Ruiz], que “estaba ahí, nunca supe qué es lo que hacía, estado sentado en frente de mí, sonaba el teléfono y atendía yo, etc.), MRA le empezó a hablar de arquitectura, de mampostería, del encofrado, de que los pisos son firmes, después parecía yo un parlante cuando los vendía, incluso alguna vez la mandó a mirar obras, fue la persona que le dio confianza y la hizo aspirar a ser más de lo que era. 

Parecían mellizos, porque eran [físicamente] iguales [en fotos publicación 52, tal cual], pero no podían ser más diferentes, cara y ceca.

Muchos a MRA no lo quieren no porque fuera soberbio sino porque tenían que reconocer que era un genio, iba a la obra, tiraba la plomada, y si la pared no estaba bien hacía rehacerla. 

“Yo quería saber todo, yo preguntaba”. MRA era cabezón, de cabeza grande, en eso soy parecida a MRA. Yo lo admiraba pero no era fácil, era un tipo que si había una loma él pasaba por lo plano y te dejaba a vos la loma. 

Ruiz era un señor, tan justo, cómo podés llegar a querer a dos personas, muy únicas, cada uno en lo suyo, con ellos empezó a pensar que todo se puede.

Kopiloff, qué atorrante (riéndose), todo era “él o él”, en cambio Satow, que técnicamente podía ser más… Kopiloff viste las palomas tanto pecho y poca cola

Migliaro venía de familia de dinero, MRA venía de la pobreza, tenía un hermano. 

yo no sabía más que cocinar y vender, y me empiezan a hablar del contrapiso y el revoque fino (“porque uno tiene que conocer lo que va a vender”, le dice MRA), y no sólo eso, me dio comisión (todo esto era con PENTA)

Maipú 71 tercer piso (baños al fondo, ella estaba adelante)

estudió el secundario nocturno (antes de esta época)

Kopiloff estaba en oficina en calle Belgrano (?), Satow alternaba

Si había una escalera de 10 escalones, Ruiz era para el décimo pero él se sentaba en el cuarto o quinto, no salía al frente, a buscar, como MRA. 

Ruiz era un grande.

MRA corría, y MOR caminaba con paso fuerte, y yo los quise mucho a los dos, para mí fue una bendición conocerlos

Confitería las Victorias, Maipú y Av Mayo, le pagaban el almuerzo ahí (llevaba las boletas de vuelta) a cambio de trabajo intenso, horas extras (o sea: no almuercito así nomás)

una casa hecha en Once en la que prevaleció Ruiz, (departamentos?)

Nélida Moretton se iba a casar, y entonces la ponen a ella a reemplazarla, Nélida le enseñó el trabajo administrativo

Si hubiera sabido que estaba en el piso 13 de Posadas lo habría ido a visitar.

Satow en el tablero parecía que no estuviera, Kopiloff era pavito real, como si se adelantara en la fila

siempre pensó que Kopiloff tuvo algo que ver en la separación MRA-MOR

dice que MRA era de padres muy pobres, como no queriendo decir que era tacaño dice “no te comía una ciruela para no tirar el carozo”, 

estuvo en la parte en que entraban a las oficinas del TMGSM por la parte de atrás, “con ese otro degenerado que me mandó a la 9 de Julio”

tiene una copia del libro del TMGSM

Quedamos en que me llama en la semana para armar charla bien.

140523

Dice que Moretton estuvo con ella habrá sido 5 días de transición, la sentaron ahí y la fue haciendo como pude, porque soy muy cabezona, hay que hacerlas y la hago. 

estaban los dos sobre el tablero, no sólo ellos dos, había otro y no sé cómo se llama, 

estuvo en el bombardeo de Plaza de Mayo, en Maipú, había un hospital o la asistencia pública y no sé qué era, como viniendo de izquierda a derecha, la ambulancia iba a contramano, vio ese despiole y se quedó allí (o sea, la ventana de la oficina daba a la calle); al mediodía habían salido todos, (me fijo el bombardeo del jueves 16 de junio empezó a las 12:40)

Dice que no quiere reunirse porque piensa que no tiene mucho más para decir, pero puedo volver a llamar durante la semana (los fines de semanas son sagrados).

141104

Alegre Pascarelli era el jefe, el encargado del taller, donde estaban todos los dibujantes. Venían los arquitectos, y el encargado, aparte de hacer su trabajo. Un tipo muy bueno. Físicamente no era persona alta grandota, pero persona muy buena, para mí era como si fuera conciliador. Todo era en Maipú. 

Todos bajaban enseguida, cuando era la hora de comer, (día de bombardeo), yo, como estaba medio nublado, me quedé arreglar, apoyé la cabeza en la ventana para ver cómo estaba y vibraban el vidrio. Y después para ir a casa no llegaba ningún colectivo hasta Plaza de Mayo, tuvo que caminar hasta Congreso para ir hasta el subte, y después ir a su casa. Y ahí sí con Pascarelli fueron en el subte, él vivía una estación antes de Primera Junta. Vivía con la mamá. A mí se me hacía que era un pan de Dios. Ponele Ruiz, otra buena persona, pero Álvarez jodido, jodido te quiero decir en buena forma, un tipo tan piola. A la gente creo que no le gustaba, pero yo lo admiraba. Pascarelli tenía un tablero, trabajaba con su tablero. Álvarez era un tipo cabezón, por eso era tan inteligente. Ese piso, tenía la entrada a la oficina, y se podía salir por donde estaban los directivos o por el costado, salían a comer o a obra por la puertita del costado, cuando entraban y salían los del tablero. 

Contador Izquierdo? no me acuerdo tanto, sé que estuvo, no me preguntes mucho, me daba la impresión que habían contratado un estudio contable ponéle, y él pertenecía a un estudio contable. No había recepción, atendía el teléfono, Ruicito estaba ahí todo el tiempo, (una semana o tres meses superposición Moretton, muy buena), 

Michel Nicolaeff, no le suena. 

Domingo Raffo, puede ser, todos entraban por atrás, y yo no daba charla a nadie. 

qué hizo en Edificio del Mercado del Plata? estaba en obra, ni me acuerdo cuánto tiempo, ha ido al obrador del TMGSM a llevar algún papel o algo, como queda cerca quizás pasó a ver, tiene presente que en vez de ir por el frente había pasado por atrás para ver. 

 

 

160531 tel

Le menciono a Andreola. Ah por el amor de Dios éramos eran tan chiquititos, nos escapábamos, nos mandaban a hacer y nosotros nos íbamos a dar una vuelta y comíamos una porción de pizza y volvíamos corriendo, pero te digo una cosa, que MRA es un cabrón, hemos aprendido mucho a trabajar, porque con él nada era gratis, te sentaba frente de él y te daba una clase y ya no me acuerdo de qué y de eso no te olvidabas, es un personaje tan soberbio, 'lo imita diciendo 'yo vivo en Barrio Nooorte, en una de las mejores calles', viste que hay una librería muy grande (El Ateneo), 'yo de la cuadra del Ateneo' impostando voz, a mí me causa gracia toda esa soberbia, 

ese gran arquitecto creo que era de Lanús, 

era tan rubia que era casi albina

la casa de Once, en el bombardeo se corrió atrás hacia el baño, 'acá no me van a bombardear', todo la gente disparaba para la calle, pero caían bombas!

nunca vi un tipo un cuerpo con tanta cabeza, MRA, a mí me llamaba la atención

'Pase' te decía, no sé si por el telefonito; 'Sientesé', 

Ruiz era otra cosa. Ruiz un señor. Pero MRA no podían, como enojado con los padres que habían nacido en Avellaneda, cree que la de Rozas le gustó porque era bien de Barrio Norte. 

Lo único que yo quería decirle es que vivía en esa cuadra, porque todos éramos merda para él. Cosas que tenemos las mujeres, qué me podía importar lo que naciera ese piojo resucitado de Avellaneda. (ella es de Quilmes)

puerta se cerraba y se abría una ventanita, la puerta que daba al hall de escaleras, y por la del costadito se podía pasar a donde estaban los arquitectos, 

en la de los arquitectos el que estaba más era Ruiz, Pascarelli me lo nombrás y se me llenan los ojos de láminas, qué persona tan buena, como Ruiz, como profesionales muy buenos, pero como personas buenísimas; el único soberbio era el loco éste, era una persona muy insegura, porque en vez de estar orgulloso de donde vino

Pascarelli lo quería como si fuera mi padre. Tenía una forma de ser. Hay una casa en Once que la hizo Pascarelli, una casa baja, agarrando Rivadavia cuando llegás a la Plaz de donde salen los trenes, por Once?, yendo para provincia sobre la mano izquierda de Rivadavia, la hizo Pascarelli o Ruiz? porque eran unos genios, había que estar en Maipú, y atrás había una ventanita, y atrás en seguida estaba el escritorios de ELLLL, y después pasabas y estaban los de los subalternos que eran los que trabajaban y diseñaban, nuncar reconoció que era de Avellaneda, 

Pascarelli era cara redonda, 

Ruiz yo lo quería a Ruiz, era tan atento, tan gentil. El verso y el reverso de una mano eran los dos. 

Parera 65 se lo acuerda, balcones frente de madera, 

Potosí (no es por once?), se acuerda de Pousada, ella mostraba deptos, 

Ruiz sabía mucho pero no se vanagloriaba, te dabas cuenta de que era mejor que cualquiera, pero se mantenía a la par, lo quise como persona, yo pensaba que había que ser como él, que todos deberíamos ser como él. 

con el otro te acercabas y ibas mirando al piso, con miedo de que te gritara 'a qué venía'

cree que el padre de MRA era albañil o algo así, hay que reconocer el empuje para llegar y ser reconocido, te pueda gustar o no la soberbia, pero hay que estar bien plantado para hacer lo que él hizo



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Maipú 71 oficina 303