domingo, 14 de junio de 2015

Pablo Frontini, 14 de junio de 2015 y siguientes

Pablo Frontini



-------- Original Message --------

Subject: Re: Consulta, archivo de Sichero

From: pablo frontini

Date: Mon, June 15, 2015 5:12 pm

To: ignacio@ignacioazpiazu.com


Hola Ignacio


Estuve buscando el libro de Semper y vi que estabas a cargo vos o alguien que se llama igual. En caso de ser tu, muy buen trabajo!


En cuanto al archivo sobre la obra de Sichero: no hay nada en absoluto. Raúl tiró todos los planos y se quedó con unas pocas fotos, algunos recortes de diarios, y reducciones de planos.

Cuando estuvo el arquitecto Helio Piñón en Montevideo, en el año 1997 y 98 me pidió que recopilara el material disponible para hacer un libro y así empezó el rescate de parte de lo que Raúl había perdido. 


Por tanto, me fui a Barcelona a hacer ese libro junto a Piñón y después, al estar muy vinculado a Sichero, desarrollé mi tesis doctoral sobre su obra. Como no existían planos me puse con Sichero a redibujar planos y reproyectar sus edificios más emblemáticos, además de fotografiar sus obras.

De la casa espacio no encontré gran cosa. Le saqué algunas fotos y utilicé algunos archivos gráficos que me había pasado Mario Roberto Álvarez para hacer su libro, también junto a Helio Piñón.


Lo que te puedo pasar es el link de la UPC que tiene publicada mi tesis y ponerme a disposición para ayudarte en lo que creas oportuno.


http://www.tdx.cat/handle/10803/226/browse?value=Frontini+Antognazza%2C+Pablo&type=author


Si entras en el link, encontrarás sobre el final dos archivos en pdf para descargar mi tesis.

En poco tiempo se estará publicando en papel en Uruguay y en Nueva York.


Saludos


Pablo



El 14 de junio de 2015, 19:47, <ignacio@ignacioazpiazu.com> escribió:

Soy un arquitecto de Buenos Aires, a veces docente, y a veces escribo algo. 


Le pregunté a Leo Ravera, que administra la página de Facebook de Raúl Sichero, si sabía de la existencia de algún archivo de planos/documentos/fotos o algo parecido, de Raúl Sichero; Leo me aconsejó que te consultara a vos y a la FARQ.


En esta instancia en particular me gustaría conocer todo lo que pueda haber sobre la casa Espacio en Punta del Este, pero si hubiera un archivo me imagino que en algún momento me gustaría pasar a verlo incluso si no hubiera quedado nada sobre la Espacio. 


¿Sabés si se conserva algo?


Saludos, 



Ignacio Azpiazu



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From: pablo frontini 

Subject: Re: Retomando la comunicación

Date: July 8, 2018 at 1:22:19 PM GMT-3

To: Ignacio Azpiazu <ignacio@ignacioazpiazu.com>

 

En cuanto al teatro en la Plata y todos los concursos que vinieran por el lado de MRA —según me comentó Raúl— , tenía un acuerdo en el que presentaban dos propuestas a los concursos. Si ganaba la de Mario Roberto, el proyecto quedaba 100% en el estudio MRA y si ganaba Raúl iban 50% y 50%. 

Creo que casi siempre ganaba la de Raúl.

Cosas de la vida

Un abrazo

 

Pablo

 

El 6 de julio de 2018, 23:54, Ignacio Azpiazu <ignacio@ignacioazpiazu.com> escribió:

Acabo de descubrir a Sichero como asociado de MRA en el concurso del Teatro Argentino de La Plata. Ésa sí que no la tenía. Ahí no es ni en Uruguay, ni hay posibilidad alguna de que Sichero tuviera el vínculo con el cliente. O MRA lo fue a buscar para armar el proyecto, o Sichero lo fue a buscar para tener un socio argentino y poder tirarse.

 

On May 3, 2018, at 10:24 PM, Ignacio Azpiazu <ignacio@ignacioazpiazu.com> wrote:

No estuve en el Newman. Sí, se ve un proyecto lindo. Me llamó la atención, porque Álvarez era temible con los clientes. Cómo es que el Newman fue a buscar a Sichero a Uruguay, y la decisión soportó los embates de Álvarez. Quizás a Álvarez no le convenía cagarlo a Sichero, que es a lo que le hubiera dedicado toda su energía normalmente, porque tenían cosas más grandes en marcha en Uruguay. De todos modos el Newman tiene que haber tenido muy claro que quería a Sichero y no a Álvarez, lo que es interesante en sí. Esa historia bien entendida y contada seguro revela un montón sobre cómo funcionaban las cosas. 

 

On May 3, 2018, at 10:14 PM, pablo frontini wrote:

Hola Ignacio. ¿Cómo estás? 

Si Sichero me dijo que fue "asociado" del estudio de Álvarez. En esa época hizo algunos proyectos de ese "estilo".

Le gustaba bastante ese proyecto pero no me pudo mostrar más que algunas plantas. 

Me gustaría visitarlo algún día aunque no se en que estado estará. Vos has estado?

Abrazo

Pablo

 

El 2 de mayo de 2018, 23:39, Ignacio Azpiazu <ignacio@ignacioazpiazu.com> escribió:

¿Tenés idea de cómo es que Sichero termina proyectando el Country Club Cardenal Newman en Benavídez, en las afueras de Buenos Aires, como ‘asociado’ de Mario Roberto Álvarez y Asociados?

lunes, 1 de junio de 2015

Osvaldo Salerno, 1 de junio de 2015

Osvaldo Salerno

30 de noviembre de 1945


estuvo en MRA+A ~1973-76

 

150524 tel

proyectó su casa cuando trabajaba en lo de MRA, se sentaba al lado de él para ver el laburo que estaba haciendo, se sentaba con todos y agarraba el lápiz, y te dibujaba y te hacía los detalles y te explicaba, éste que era un grande te explicaba el porqué de los detalles la buñita, 

hijo de dos gallegos que eran porteros de edificio; e


lo tenía dividido por talleres, estaba en el taller de Santoro y Satow (Güemes iba a venir Perón, y el médico personal de Perón, Barón, y se hizo helipuerto ahí, estaba haciendo cocina y le agregaron helipuerto; oficinas Mercedes Benz Pavón Lanús, Ruggieri y Libertador], cuando MRA hizo su primer obra sanatorio en San Martín, su primer hijo nació en clínica de SM


 

150601 encuentro en café

“Él me apreciaba mucho a mí.”

Era muy amigo de, bah no muy amigo, relación ahí en el estudio, me llevaba muy bien, era un tipo macanudo, Mauricio Rantz. En paralelo era marchand de pintura, compraba obras de arte, estaba muy en ese tema, como a mí me gustaba pintar y todo… Gran persona. 

Estaba todo dividio por talleres. Yo estaba con Eduardo Santoro, que era un tipo macanudo también; con el ruso Víctor Satow, que era una cosa aparte, porque no me acuerdo que sea arquitecto, me parece que era MMO, y después lo que sería el taller-taller estaba laburando con Mauricio Rantz. [Simultáneo, o por etapas?] No no, siempre en el mismo lugar, con Santoro, Satow, y… [Cada uno tenía sus proyectos y vos colaborabas con uno y otro?] Tenía montones de obra cada uno y vos trabajabas en las obras que te decían. Yo iba a las obras. Teníamos un taller que era de Mercedes Benz en Lanús, Av. Pavón al tres mil y pico, y después habíamos hecho las oficinas centrales de Mercedes Benz en Ruggieri y Libertador. [Con qué equipo?] Con el que te acabo de mencionar. Santoro no iba a obra. A Mauricio Rantz lo mandaban a Europa también, no sé a qué. [O sea que Santoro era como director subdirector o algo así, Rantz taller, y Satow era responsable de todas las obras?] No, Satow era… después estaba también el hermano de MRA. [Ingeniero. ¿Qué hacía? Nadie me sabe decir bien.] [Hace gesto de no saber.] Volante. [¿Hacía negocios, contratos?] No, negocios no, trabajé en otros estudios y vos ves que hay arreglos, en el estudio de Álvarez no… [Quiero decir, trataba con los clientes, con los contratistas?] No con los clientes trataba o MRA o alguno de los socios o los habilitados. [O sea que Jorge Álvarez era algo interno. Técnico, administrativo, personal?] No con el personal no se metía nada. La que andaba ahí con el personal, el estudio, una chica, una señora, Laura [hablé con ella], Laura te decía “Bueno Osvaldo, tomá”, una caja de compases, firmabas y después ibas a entregarlo, era una cosa muy organi… nunca vi un estudio de arquitectura que funcionara como funcionaba lo de Álvarez. [Vos estabas todo el tiempo en Solís?] Solís 370 primer piso. [Me habla de que en aquella época estaba Hernán Bernabó, de su edad, ahora socio.] Es el hijo de los dueños de los laboratorios Bernabó, entonces cómo te puedo decir, no tenía problemas. No te pagaba mal pero tampoco era lo que yo pretendía. Pero igual trató de reternerme todo, cuando me fui le digo “Arquitecto me voy porque…”, justo a mí me ofrecen para hacer, porque yo tenía buena imagen entre mis amigos conocidos todos sobre todo por el trabajo de Álvarez, ¿no? Aparte me hice mi casa, ésta que está acá a la vuelta, y unos conocidos me dices “mirá unos conocidos van a hacer una obra, que son solventes, bla bla, en La Plata, 7 y Plaza Italia”, y bueno fui y arreglamos y entonces le dije al Maestro “mire, me voy a ir”. Y me dice “siempre vas a tener las puertas abiertas acá”. Era un tipo que si vos le caías bien y eras efectivo, le laburabas, él no… Era un tipo grande. ¿Viste la humildad de los grandes, la modestia? Él se sentaba con vos [hace gestos], lápiz de madera, te agarraba y te decía “No, mire”, te trataba de usted, “mire que acá la escalera es así” te agarraba y te dibujaba todo, no te decía “eh! eso es así” y punto, “me voy, manejála así”. No, un grande. Me acuerdo que se había hecho la casa de Schneider, el dueño de la Mercedes Benz, en el Boating. Yo no fui, pero se contaba eso, en el estudio. Hizo llevar montones de madera y soga. Tirantes de 1 x 1 o algo así, pero montones. Hicieron una maqueta de volumen con la soga, para delimitar el volumen de cómo era la obra. Y estaba por ahí y miraba así [gesto de llevarse mano al mentón], era larga la casa, era una casa grande, y miraba miraba miraba… y dice 'tiene que subir 5 cm en la mitad de la viga principal' que era todo el frente, como en el Partenón, vio? Porque qué pasaba, por lo largo que era, la imagen visual se caía. Entonces le hizo subir 5 cm la contraflecha para que la imagen visual fuera lo que él quería. Ésos son detalles de…

[En la Casa Schneider no sabés quién trabajó?] De proyecto no, pero pienso que ahí estuvo también Mauricio Rantz y Eduardo Santoro. Que vivía cerca del estudio, estaba. [Que me hable de él.] Yo vine de Europa, y no estaba trabajando. Tenía un amigo que era arquitecto también, un chico más grande que yo, que la mamá de este muchacho llevaba al colegio a este amigo, que se llamaba Bestachini? Betarchini? Emilio y a Alfredo Gentile [Al CNBA?] No me acuerdo. Pero los llevaba de chiquititos de la mano de los dos al colegio. Y Guillermo Betarchini era muy amigo de Alfredo Gentile. Y dice que estaban necesitando gente, me encontré el otro día con Alfredo, no sé qué, “por qué no pasás por el estudio?’. Y yo venía de allá y digo 'bueno, lo voy a ver a Alfredo Gentile', que yo ni lo conocía. [Cuántos años tenías?] 25, 26. [Y tenías experiencia de trabajo?] Yo hice la carrera trabajando. En estudio de arquitectura, empresa constructora. Antes de recibirme todo ya estaba trabajando. Y bueno lo voy a ver a Alfredo, y hablo, y arregló todo, y “bueno venía a trabajar” me dice. [¿Arreglaste directo con él?] Sí sí sí. [La primera vez que lo veías.] La primera vez que pisaba el estudio de Álvarez, porque lo fui a ver ahí. Y después se murió. Era, intelectualmente era la sangre joven digamos de lo que sería el estudio de Álvarez. De él es el proyecto de SOMISA, de Alfredo Gentile. Y tenía el hobby de los pajaritos. Le gustaban los pájaros, tenía cantidades de pájaros de cualquier lugar eh. Y este muchacho así joven fallece, no me acuerdo qué problema tuvo qué enfermedad y bue. Habré estado tres años y monedas, cosa así.

[Esa primera entrevista, el pregunto dónde fue.] En una oficinita de ahí, donde había reuniones, los clientes. [Con Alfredo Gentile solo.] Sí. Le digo “vengo a verte porque me dijo un amigo tuyo”, me dice “sí, me habló”, que después se recibió de arquitecto, pero era más grande que yo, era de la edad de Gentile porque iban al colegio primario, fijáte, juntos los dos. Y eran muy amigos. Y bueno en ese momento estaba en el auge porque hacía un tiempo que se había terminado SOMISA, y era un edificio tecnológicamente de avanzada. [Le pregunto si sabía antes de Gentile.] Sabía que era socio de Álvarez, conocía la obra de Álvarez, después conocí más porque estaba ahí. [Pero sabías quién era?] Yo sabía que Gentile era aparte socio. Porque estaba dividido en socio que era MRA y asociados. Asociados eran creo que Satow, Santoro, el hermano, un montón. Y después estaban los habilitados, que entre ellos estaba este muchacho Mauricio Rantz. Y después venía, hasta abajo que estábamos nosotros, hasta el último soldado. [¿Qué impresión te causó Gentile?] Era un tipo digamos de avanzada en cuanto a la concepción de la arquitectura. Era digamos la renovación de lo que era el estudio de Álvarez. Era la sangre nueva. [Y en esa primera reunión era un tipo formal?] Dentro de lo formal era muy dado, no sé si es porque yo iba de parte de un amigo, también. [Era 10 años más grande que vos, algo así?] Un poquito menos, 7 ,8. Yo tenía un estudio con este muchacho, Bertachini. Pero después me voy a Europa y ahí se corta lo del estudio, pero nos iba bien. [O sea que tenías bastante experiencia, para 25 años.] Yo trabajé mucho en una empresa constructora Spani? De un arquitecto que se llamaba Spadaccino?, que ellos hicieron muchas obras también. [Cuando te llaman te dicen para qué, o te empiezan a probar?] Me dijeron “vamos a empezar por acá”, me dijeron lo que tenés que hacer, y nunca hubo ningún problema. Replanteos, parte del proyecto. Te daban lo que había que hacer… [Dibujabas e ibas a obra.] Sí sí. Y después te vas metiendo en la temátca de Álvarez, porque ves las obras, ves la buñita, cómo se termina todo, las terminaciones, el detalle, a partir de ahí algunos estudios alguna gente toma esa… pero él no te daba una obra sin estudiar, te estudiaba el último detalle el encuentro de la carpintería con la mampostería, y ya había como te digo características del desarrollo de las cosas. Vos le dabas un plano a por ejemplo, me acuerdo el nombre porque era cerca de este barrio de acá, Carpintería Metálica Rosario Andó, que ya no trabajan más. Rosario Andó te hacía la carpintería metálica para todas las obras pero de diez, vos le dabas el detalle y te venían ellos con los detalles que ya sabían que hacía el estudio, me entendés? Los antepechos cómo se resolvían. O sea estaba todo como tabulado, la buñita, cómo era el encuentro de la sábana de la escalera, como da toda… Te digo porque hoy mismo me pasa. Hace poco terminé un edificio importante acá, Av. Federico Lacroze 2728, y yo veo la obra de estos arquitectos más chicos que yo… pero yo digo… yo no digo nada porque problema de ellos. Yo estaba con una empresa constructora, o sea que yo era de la constructora, no… Y bueno, está bien, hacé como quieras, pero si me preguntaban les daba una opinión, muy… porque yo no hago proyecto con ellos. Vos ves hoy en día gente joven y todo y la verdad que lo agarra un tipo que más o menos tenga cierta experiencia y le dice “pero esto no va acá!”, un edificio de mucha guita eh, pero mucha mucha plata, tecnológicamente sí de avanzada pero eso no tiene nada que ver. La arquitectura propiamente…

[Cómo absorbía eso? Porque a muchos los ponían un año sin cobrar dibujando baños.] No yo no podía, aparte yo estaba casado hacía dos o tres años. Después cuando me fui de lo de Álvarez estaba esperando mi primer hijo. Aparte con lo que me habían regalado de mi casamiento antes de viajar vine y me compré este terreno de acá, porque mi suegra vivía cerca. Y después hice el proyecto, que ahí le digo “arquitecto”, “maestro…”, maestro le decía yo, “estoy haciéndome una casa para mí, compré un terreno, estoy haciéndome una casa y quisiera que la viera”. Me dice “bueno traélo“ no sé “mañana te la veo”. Y él dice “yo haría [gesto de dibujar”, con una humildad de grande. Yo estaba muy influenciado por él, lo admiraba porque sabía la trayectoria que tenía, lo había estudiado en la facultad como obra con Gazzaneo que era otro maestro, que era docente en la facultad, y después estaba de docente en Historia. Y yo fui buen alumno en Historia, bastante, porque me sacaba 10, y con Gazzaneo hicimos mucho, daba Historia Argentina que era un período que no se había estudiado. Antiperonista al máximo que no lo podía ver ni en figurita, y después cuando viene Perón lo nombra, y le digo “arquitecto con Perón salió en la foto?”, bueno, y lo conocía a Álvarez de ahí pero nunca pensé que iba a laburar para Álvarez. Fueron las circunstancias. 

[Le digo que por su lado necesitaba guita, pero por el lado de MRA le habrán visto la experiencia porque lo tomaron directo, sin período ad honorem.] En la facultad de arquitectura de la UBA, muchos se reciben y no tienen, y las chicas no tienen experiencia en obra… otras no conocen un ladrillo… nunca pisaron una obra. A mí me dijeron “empezá a laburar” y bueno. 

Hicimos el Güemes también, porque iba a venir Perón en esa época. [Quiénes 'hicimos'?] Con Rantz y Santoro. La cocina. Estábamos haciendo la cocina en el piso 23. Y el Dr Barón era el dueño del sanatorio, y como era el médico personal de Perón e iba a venir Perón, entonces agregan el helipuerto. [En qué momento recuerda que comienza en el Güemes?] No sé si hubo licitación. Proyecto. Estábamos haciendo me acuerdo el equipamiento de la cocina, con Ingeniería Gastronómica. Y después se le agregó la escalera de seguridad contra incendio, toda metálica, en esa época también. 

[Cómo era tu horario.] Regular, pero estábamos todo el día. Sábado no. El estudio no trabajaba. [Le digo que muchos sí.] ¿Ah laburaban? Pero yo no trabajaba. Lunes a viernes, salía para comer, y volvía y nada más. Era un horario normal. Cumplías horarios, viste, no… Estábamos ahí con el mismo tratamiento de Hernán Bernabó. Y había otro muchacho un poquito más grande que yo, [Germán] Frías. 

[Le pregunto cómo absorbía esa escuela, esa manera de hacer las cosas del estudio.] Y vos ya te vas impregnando de las cosas que hacés, cuando ves un proyecto ves otra documentación, la carpintería va igual… Después de trabajar un tiempito ahí te das cuenta. Y aparte venía él y se sentaba y agarraba el lápiz y te decía “mire esto va así”… tablero por tablero. Era un tipo que estaba todo aparte, una capacidad de trabajo tenía, bárbara. Iba temprano al estudio…

[Le pregunto cuánto estaba de obra y cuánto en oficina.] Y depende. A lo mejor había una semana que había que ir más a la obra, o menos al estudio, o al revés. Después había alquilado un departamento por Belgrano antes de llegar a Entre Ríos, para hacer concursos. Que los que querían hacer concursos sí iban a trabajar los sábados también. Yo en los concursos no me enganché. [O sea que ni lo visitó] Sé cuál es el edificio pero yo no lo pisé. Por Belgrano, entre Solís y Entre Ríos, mano derecha, antes de llegar a la esquina uno o dos edificios, ahí hacían los concursos. No mezclaba el estudio, porque era todo top secret. 

[Le pregunto con quiénes trataba más en el estudio.] 

Con Mauricio Rantz, con Bernabó, pero no había… como otros estudios que yo laburé después… había una… una cultura del laburo que no la veías en otros estudios, ahí no había nada de perder el tiempo o estar hablando de mujeres de fútbol viste de lo que comúnmente se habla? Estaba muy dedicada la cosa al laburo ahí. Después vuelta y vuelta nos íbamos a comer a veces, porque a 2 cuadras de ahí está El Mesón Español, a Solís a dos cuadras para Constitución. Íbamos a comer a lo mejor todos ahí viste vuelta y vuelta, un puchero era para 3, 4 personas. Y te cuento una anécdota graciosa de Mauricio Rantz. A Mauricio Rantz le gustaba ir al café, le gustaba, todas le gustaban. Entonces preguntaban por Mauricio, y 'mirá, ahí está la luz prendida del tablero' y él dejaba el saco, 'habrá ido al baño, estará por acá', yo qué sé, y éste iba al bar. 'Sí, sí, no ves que está el saco y la luz prendida del tablero?'. Y Mauricio no estaba. 

[Le digo que se describa él en ese momento.]

Yo como aporte mío, al lado de lo que veía que se hacía, yo, como obra y todo, nada, el aporte era para mí. 

[Y comparándose con otros?]

Estábamos todos muy parejos. Lo que pasa es que yo me voy de lo de Álvarez porque mi señora estaba esperando familia, y tenía la casa medio parada, no podía hacer nada prácticamente, y bueno me entró una oportunidad, de golpe hacerte una obra, un montón de plata, lo pensé mucho eh, porque la verdad que yo estaba muy cómodo ahí. Estaba cómodo, me gustaba la arquitectura, me gustaba como dirían los pibes ahora la onda de Álvarez, el racionalismo puro —lo único que no podía hacer nada, ¿viste? Estaba muy justo, entonces digo 'voy a tener un pibito, dentro de poco', una nena un nene, en aquella época no sabías, y le digo a mi esposa 'a vos qué te parece?', y dice 'no sé… si vos…'. A mí me gustaba estar ahí, aparte en el trabajo no te presionaban, no te molestaban, para nada para nada, yo veo gente que trabaja y trabaja a regañadientes, yo para estar así… si estás protestando yo la verdad que me voy. Yo no voy a estar en un lugar en que me pagás bien pero me tratás mal, yo agarro y me voy, de una. 

[Le pido que me describa el lugar.]

Cuando yo terminé, en el fondo estaba la máquina de sacar copias. Copiaba planos y daba para que lo liciten, porque él no tocaba nada, las empresas venían. En el fondo estaba, después no sé después en qué terminó [Satow?] No, Satow estaba en la misma, en el salón. Primero estábamos nosotros, después Rivanera, Kopiloff más atrás, el Gordo Ramos [no se anima a hacer un planito] En la entrada había un mostradorcito, después la oficina de Laura, la secretaria de él, el lugar de él, un salón de reuniones y otro salón más; y después pasando ahí había un coso grande [salón general] un salón grande medio dividido con mamparas y nosotros estábamos ahí; en línea como entrábamos a la izquierda. Entrando a la derecha las ventanas. 

[Tenían tablero asignado cada uno?] Cada uno tenía su tablero. No te digo que el de Mauricio Rantz… llamalo a Mauricio, 'está por acá… estar está, porque está el saco y después la lámpara prendida', y se iba. 

[Tuvo trato con Kopiloff?] No Kopiloff no, era socio de Álvarez, él tenía sus obras, yo no… Me parece que estaba un tiempo con Gentile. Era un tipo así como Álvarez muy… enérgico se lo veía, con mucha polenta, pero yo no trataba con él. Te veía, te saludaba con él, pero no laburaba yo para él. Yo respondía a Eduardo Santoro, un poco a Satow, y Mauricio Rantz que estaba en la trinchera. 

[Empezamos a mirar libro de MRA+A 1993.]

Él estuvo en el Güemes, Casa Schneider no tuvo que ver, SOMISA fue antes, estuvo en las oficinas de Ruggieri 3050 y Libertador, en un taller concesionaria de Mercedes Av. Pavón en Lanús, después no me acuerdo si fue un concurso o lo remodelamos, un instituto de enseñanza o profesorado [BDS no], [edificio de departamentos?] sí, pero no se acuerda; aparte muchas veces hizo proyecto y todo pero no iba a la obra, a lo mejor trabajaba en la obra pero no iba, en algunas sí iba y en otras no [Cuando ibas a obra ibas en carácter de…] Dirección. [No es que respondías a otro…] No no, yo [te hacías cargo de la cosa.] Porque Álvarez hacía proyecto y dirección de obra. [Y él le daba mucha importancia a la dirección.] Porque él hacía el proyecto… en pocos laburos vi que se haga tantos detalles para una obra, no había el problema de improvisar de llegar a la obra y decir 'y esto cómo lo hago' 'bueno no sé, cómo te parece', acá no, esto era hacelo así. Y los contratistas sabían con quién trataban. Porque este Rosario Andó, que yo lo conocí, eran todos muchachos grandes. Los aprendices, los ayudantes, eran tipos de 60 años. En el taller que estaba por acá por Devoto, tenía marcado el lugar donde estaban los camiones, dónde bajaban el perfil, los ángulos, inoxidable un sector, era una joyita el trabajo de esta gente. Trabajaba hierro, chapa, acero inoxidable, bronce, lo que vos querías, pero… el mejor taller que yo conocí en mi vida de herrrería. 

[Empezamos de vuelta a mirar libro de MRA+A 1993.]

El hijo, cuando estaba en el estudio, mucho más chico que yo, le hacía doblar planos con una maderita, para que no se lastimara los dedos. Los muchachos dijeron bueno… llega el hijo, y quién le va a decir… no, 'doblá los planos'. Lo hizo doblar planos. 

Con Ramos no trató. Laburábamos ahí pero no…

Comenta que antes de la guerra MRA había estado en Europa y había estado con Speer, a quien admiraba. 

[Me muestra su librito de Trabucco autografiado por MRA. Le saco fotos. Se lo dio cuando se fue, ahí está la fecha de cuando se fue: 28 de mayo de 1976.]

 

 

anécdota cuenta en calle de que MRA no dejaba fumar en el estudio; para fumar había que salir; cuando iba Schneider, presidente de Mercedes Benz, muy bajito gordo ancho, fumaba unos puros enormes y le dejaba el estudio lleno de humo y MRA no le decía nada